Nadie está indefenso cuando ora
Santiago 5:15: “Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.”
Los primeros lectores de Santiago enfrentaban injusticias, maltrato y persecución. No podían controlar todas sus circunstancias, pero podían acudir al Dios omnipotente.
Ellos estaban enfermos y débiles por causa de todo lo que enfrentaban. No podían cambiar sus circunstancias pero podían orar al Dios que tenía control de todo. No estaban indefensos.
¡Tú tampoco estás indefenso! Quizás no puedes cambiar lo que sucede a tu alrededor, pero conoces a Alguien que tiene poder sobre todas las cosas.
Además, estamos llamados a orar por nuestros hermanos y ayudar a quienes se han extraviado de la verdad.
La oración no siempre cambia nuestras circunstancias de la manera que esperamos, pero siempre nos permite acudir al Dios que tiene poder sobre ellas.
¿Realmente creemos que la oración hace una diferencia? ¿Vivimos como personas que dependen del poder de Dios o como si todo dependiera de nuestra propia capacidad?
Comentarios