EL PODER DE LA ORACIÓN
Santiago 5:13: “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas”.
La paciencia bíblica no significa que estaremos libres de sufrimiento. Habrá situaciones que no podremos controlar ni cambiar. Pero eso no significa que estamos indefensos.
Santiago nos recuerda que, en la aflicción, podemos acudir a Dios en oración, y en la alegría, debemos alabarle.
¿Crees realmente que la oración hace una diferencia? Aunque no puedas cambiar tus circunstancias, puedes acercarte al Dios que tiene poder sobre ellas.
No siempre puedes cambiar lo que sucede a tu alrededor, pero siempre puedes llevarlo delante de Dios en oración.
¿Para reflexionar: ¿Qué carga necesitas entregar hoy al Señor en oración?
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