La vida es incierta
“14 Cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida?…16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;” Santiago 4:14,16
Ninguno de nosotros sabe qué traerá mañana. Podemos hacer planes y prepararnos para el futuro, pero no tenemos control sobre lo que sucederá.
A veces ponemos nuestra seguridad en el trabajo, el dinero, la casa o las personas que nos rodean. Pero todas esas cosas pueden cambiar.
Lo que para nosotros es incierto, para Dios no lo es. Él conoce nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. Por eso, nuestra respuesta ante la incertidumbre debe ser confianza, no arrogancia. No conocemos el futuro, pero conocemos al Dios que sostiene el futuro.
Tal vez hoy no sabes qué va a pasar, pero puedes descansar en las manos de Aquel que sí lo sabe.
Para reflexionar: ¿Qué situación necesitas entregar hoy al control de Dios?
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