La bendición está en obedecer
Versículo: "...el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella... este será bienaventurado en lo que hace." — Santiago 1:25
Uno que escucha la Biblia pero no hace nada para aplicarla a su vida es igual a alguien que se ve si mismo en el espejo pero luego se olvide de su apariencia. Uno de los propósitos del espejo es ver lo que necesitas arreglar. Si ves que necesitas peinarse pero no lo haces, el espejo no te ha ayudada para nada. Es igual con la Biblia. Si solos eres un oidor de ella y no un hacedor, no sirve su propósito.
La frase “mira atentamente” significa “agacharse o inclinarse para ver”. Lo cual es exactamente lo que uno tenía que hacer en aquel día si quería ver una representación real de sí mismo. Es la misma acción que Juan hizo cuando entró la tumba vacía donde había Jesús en Juan 20:5 “Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.”
La Biblia es el espejo que revela quien eres pero tienes que considerarla, contemplarla, y agacharse para ver la mejor vista de ti mismo.
Desafío: Lee y medita en un pasaje de la Biblia hoy y pregúntate: "¿Qué quiere Dios que haga con lo que acabo de leer?"
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